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sábado, 7 de julio de 2012

La crítica: THE AMAZING SPIDER-MAN.

Sam Raimi dirigió la mejor trilogía que se ha hecho sobre un personaje del universo Marvel. La acción, el humor, el amor, el tono oscuro que rezuman las hacen PERFECTAS (las 3...sí la tercera también). La crítica y los fans más puristas del comic destrozaron la tercera.
 En 2009 Raimy se reunió con Kevin Feige y Avi Arad, máximos represantes de Marvel. Todos los actores estaban abordo, Raimi tenía un montón de ideas para Spider-man 4. Volvería Venom, y aparecería rhino. Marvel quería ir en esa dirección pero Sony (propietaria de los derechos así como de las perras) quería reiniciar la saga. Raimy se negó y actores como JK Simmons Se habían comprado casas a cuenta de la próxima entrega de Spider-man (de hecho este Simmons protagoniza una serie basada en un viejo actor despedido que no puede pagar su casa).
 Sony quería a Mark Webb que acababa de conseguir un gran éxito con la sobrevalorada 500 días juntos. Este director acepta el encargo y avisa de que no tiene ni idea del comic.
 Y empieza el casting. Sony quiere a Logan Lehrman (Percy Jackson) y Webb apuesta por Garfield (La red social). El problema de Garfield es que tiene 29 años y quieren darle a la saga un aire de instituto. Este es el gran fallo de la película. Garfield y Stone parecen los profes del colegio y no alumnos.
 Físicamente Andrew Garfield da la talla, también está muy creíble como Peter Parker, donde se va todo al traste es en las escenas románticas. Fuera de las cámaras han congeniado bien (salen juntos), pero en la película no saltan chispas entre ellos, sobre todo por las sobreactuaciones de Garfield, que empeñado en distanciarse de Tobey dota a su personaje de un parkinsoniano movimiento de cabeza cuando va a hablar...para acto seguido no decir nada. Yo soy fan de este actor sobre todo en Nunca me abandones y la red social. Pero no de este Peter Parker. Quizá la culpa resida en gran medida en un inexperto Marc Webb que da por buenas tomas románticas que lejos de provocar emociones amorosas se producen hilarantes carcajadas nerviosas de vergüenza ajena por parte del respetable público. Emma Stone está perfecta y hace olvidar a la Gwen Stacy de Spider-man 3, aunque para ser honestos una mujer de 26 no puede pasar por una chica de 16 (por mucha minifalda que le pongas). Denis Leary interpreta al padre de Gwen a la perfección. Martin Sheen tiene un papel muy corto como tío Ben (en seguida se lo despachan) pero el eco de su carisma resuena durante toda la proyección. Sally Field es una espléndida tía May (sin menospreciar a la anterior). Rhis Ifans es un calco del duende verde en todos los sentidos pero Willem Dafoe le da infinitas vueltas como retorcido villano. Flash Thompson tiene más protagonismo y el nuevo actor que lo encarna está llamado a convertirse en todo un ídolo de la juventud.
 La sombra de Norman Osborne planea en toda la película. Hay guiños cinéfilos, como cuando Parker suplanta a un portugués para entrar en Oscorp (su anterior papel en la red social también le hacía imitar ese acento en la versión original). Guiños a la anterior saga cuando Spider-man pasa cerca de la casa de Norman Osborne, pero en general hay demasiada tijera. Atrás se han quedado muchas escenas que aparecen en los trailers como la del portero del edificio de Gwen, o cuando el entrenador de rugby le invita a jugar y Parker contesta que no porque es peligroso.
 Algunos chistes funcionan,pero en general el guión es malo.
La música de James Horner da pena comparada con la del genial Danny Elfman.
Una gran campaña de marketing para un film mediocre.
Las escenas de acción muy bien, el cameo de Stan Lee es el mejor de todos hasta ahora, pero no hay carisma, ni frases lapidarias de poder y responsabilidad. El tema de los padres de Peter está simplemente esbozado, como todo lo demás que se queda en un




QUIERO Y NO PUEDO (muy mal hecho señor Webb ha desperdiciado una oportunidad de oro).
6 sobre 10.