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lunes, 10 de septiembre de 2012

La crítica: DE NICOLÁS A SARKOZY.



 
Voy a recomendar esta película como ejemplo del buen cine francés. Los franceses al contrario que los españoles saben hacer buenas películas potables, además de convertir cualquier asunto en un film comercial sin que ello conlleve consigo una merma en la calidad del producto final.

    ¿Por qué empiezo con una crítica al cine español? La respuesta es muy simple. En España hay mucho muchísimo talento, pero muy poco olfato para conjugar la calidad con la comercializad, y a las cifras anuales de la taquilla patria me remito. Salvo Torrente y Mario Casas sin camiseta todos son descalabros...véase como ejemplo Campamento Flipi, sin duda la peor película del universo.

     De Nicolás a Sarkozy, título muy bien traído de una película que se nos revela como un retrato nada amable y más bien ácido del expresidente francés desde sus comienzos como ministro del gobierno de Chirac hasta su elección como presidente de la república.

     De paso vemos como su vida familiar se va deteriorando pues estamos  ante un hombre uraño que antepondrá su ambición política a su vida familiar lo que terminará costándole su matrimonio.

     Precisamente su mujer, Cecilia (Florence Pernel), se nos presenta como una figura clave en el ascenso al poder de Sarkozy. Una mujer fuerte e inteligente que acabará abandonando a Nicolás por culpa de los continuos desprecios de este, además de una utilización mediática por parte del expresidente en la que ella nunca terminó de encajar. Esto echa al traste la teoría de que Carla Bruni fue la causante de su ruptura.

     Sarkozy interpretado por Denis Podalydés, actor francés con más de 40 películas a sus espaldas, que se mimetiza con la persona sin convertirse en una mera caricatura del personaje, sin duda su interpretación junto con la de Bernard Le Coq (Chirac) convierten el film en una lección de buen cine.
      Tenemos la oportunidad de ver como este político se mete en el bolsillo a obreros y empresarios a partes iguales, saltando a cada instante por encima de las zancadillas que le propinan a cada segundo sus compañeros de partido.

     Chirac en la película se muestra como un presidente que odia a Sarkozy, que se aferra al poder y que le parece que Nicolás no tiene ni  la altura ni la casta para ser un candidato presidenciable. Sus continuas disputas y desencuentro copan los mejores momentos de la cinta.


     El director de la obra es el también francés Xavier Durringer, totalmente desconocido en nuestro país, que ha hecho mucha televisión y poco cine, y precisamente esta es la clave del éxito de los franceses, que convierten un producto que en España sería una tv movie en una buena e interesantísima película estrenada en salas comerciales de todo el mundo.

   8 sobre 10. Entretenida, reveladora y brillante.