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martes, 23 de octubre de 2012

La crítica: LOOPER.

Rian Johnson escribe y dirige  la mejor película de la década, y le ha costado 30 millones de dólares. Rodó un corto con Joseph Gordon-Levitt para venderla a los estudio y consiguió la financiación necesaria. La jugada le ha salida redonda ya que ya lleva ganados 130 millones en todo el mundo.
El reto era conseguir que Levitt se pareciera a Bruce Willis, ya que este es una versión madura de su protagonista. Reto superado, un poco de maquillaje, unas lentillas de colores y sobre todo un Joseph Gordon que calca cada uno de los tics de Willis, incluso su chulería.
 Luego tenemos a la fantástica Emily Blunt, la bella Piper Perabo, Paul Dano, y el genial Jeff Daniels. ¿Qué podría salir mal? pues NADA DE NADA.
 Vamos con la historia. Joe es un looper, un asesino de los mafiosos del futuro que se encarga de cerrar bucles. Esto es, en el futuro los viajes en el tiempos son posibles pero ilegales. Los mafiosos envían a la gente de la que se quieren desahacer al pasado donde un looper los mata y quema su cadáver. La cosa se pone fea cuando Joe tiene que eliminar a su yo futuro...entonces duda y empieza la película.

 Dos horas que no te dejarán respirar, quien busque metafísica ciencia y diagramas, que no vaya a verla. Este es un drama de ciencia ficción con corazón. Y digo drama por que lo es, sentirás todas y cada una de las vicisitudes por las que pasará el joven Joe (el verdadero protagonista de la película). Mención especial para el pequeño actor Pierce Gagnon que interpreta magistralmente a un niño con poderes telequinéticos. Un posible Oscar al mejor actor secundario para este pequeño actor que te pone los pelos de punta.
 Rian Johnson sabe escribir, cierra algunos bucles y otros los deja abierto, por ejemplo el personaje de Paul Dano que no termina de morir y que suena como pieza esencial de la secuela. Homenajes a "Regreso al futuro" a "12 monos" y a la metafísica "Primer". Id a verla y descubridlos vosotros mismos.
Looper es sin duda la película que tenéis que ver entre ola y ola, claro está.




12 sobre 10. Incómodamente perfecta.