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viernes, 8 de febrero de 2013

La crítica: DJANGO DESENCADENADO

Tarantino vuelve a dirigir y eso siempre es una buena noticia. Después de su incursión en la segunda guerra mundial, ahora se adentra en el Spaghetti Western, y para ello ha elegido al mítico personaje de Django, el cual fue encarnado en 1966 por el genial Franco Nero y dirigido por el mítico se la serie b Sergio Corbucci.
  Quentin tarantino trabajó en un videoclub  y eso se nota. En aquella época de vhs y videos de rebobinar el buen cinéfago se comía todos los estrenos (que llegaban a cuentagotas) y luego, cuando ya no quedaban novedades, empezábamos a rebuscar en las joyas de la serie b. Una de estas fue Django, el justiciero del oeste.
 Esta película es una oda, un canto de amor de su director hacia un género que nunca destacó por su calidad, pero sí por su ENTRETENIMIENTO. Pues este Django es precisamente un ENTRETENIMIENTO pero con los incisivos diálogos de Tarantino.
  Jamie Foxx es Django, pero no es el protagonista de la película, lo es el Maldito Bastardo Christoph Waltz. Este es el Joda de este Star Western.  Él  es el que libera al joven DJango, le enseña a disparar, le da una profesión y le muestra el camino de la venganza.
  La película dura 2 horas y media que se pasan en un suspiro, como siempre está llena de actores en pequeños papeles muy alejados de sus roles habituales, en este sentido he de destacar a un divertidísimo Don Johnson en el papel de un terrateniente sureño, o al joven Jonah Hill como un miembro del Ku Kux Klan, o el propio Taramtino, haciéndo de un antepasado de su propio rol en Abierto Hasta el Amanecer. No nos podemos olvidar al cameo del Django original (Franco Nero) frente al nuevo y oscurecido Django (Foxx).
 Cientos y cientos de guiños al género genuino americano así como a su italiana imitación, todo ello con el sello de la casa Tarantino.
  El otro gran protagonista del film es esl villano de la función Leonardo Dicaprio. Este destaca en todas las escenas, menos en las que comparte con su criado Samuel L. Jackson.  Sin duda su mejor papel en años, hilarantemente divertido.
 Los disparos de revolver suenan y se comportan como cañonazos, todo mu exagerado, como un comic manga en el Oeste. Un espectáculo divertidísimo sin demasiadas pretensiones, un Jamie Foxx un poco flojete si lo comparamos con Dicaprio, Jackson y sobre todo Waltz.
 Sin duda veremos mas aventuras de este Django, seguramente no dirigidas por Tarantino, probablemente sea su amigo Robert Rodríguez el que recoja el testigo. Veremos a un Jamie Foxx que destacará mucho mas sin tantos pesos pesados a su alrededor.
8 sobre 10.