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martes, 21 de mayo de 2013

La crítica: STAR TREK INTO DARKNESS











   JJ Abrams no era nada trekkie cuando le ofrecieron el reboot de la saga. De hecho siempre se ha declarado fan de Star Wars, que por cierto está preparándose para dirigir en estos momentos.
 Pero la verdad es que la primera parte le quedó redonda, con un villano (Nero) encarnado por el genial Eric Bana, que sin duda está a la altura del mismísimo Khan.
 Vamos a detenernos un momento en este nombre Khan, encarnado en la antigua saga por el mítico Ricardo Montalbán, sonaba con fuerza como el futurible malvado de esta secuela. Abrams, siempre lo negó, pero a medida que veíamos a Benedict Cumberbatch (sherlock) dando patadas y puñetazos en los trailer, no se a vosotros pero a mí me daba la impresión de que el nuevo Khan iba a ser británico.
 Bien, esta secuela no es un calco de la segunda parte de la anterior saga, no no lo es. Toma elementos como este villano genéticamente mejorado pero le da la vuelta para que poco o nada nos recuerdo a lo viejo. El lema de Abrams siempre ha sido sorprende y entretiene.
  Una breve sinopsis: Un nuevo terrorista ataca a la cúpula de la flota estelar, no lo hace en el espacio, no, lo hace en la tierra. La nave Enterprise tendrá que ir en su búsqueda para eliminarlo.
 Con esta premisa nos enfrentamos a una secuela que cambia de género con respecto a la anterior convirtiéndose en una película mas visceral, con sentimientos como ira, dolor, y venganza.
 Abrams sigue el modelo impuesto por Los Vengadores de Marvel, convirtiendo a cada uno de los miembros de la tripulación en pieza esencial y determinante para la resolución de este puzzle de acción. Muy medidos están los tiempos para que cada uno de ellos tenga su momento de gloria.
 El guión vuelve a estar a cargo de sus colaboradores de Fringe y Lost: Alex Kurtzman y Roberto Orci. Por tanto a nadie les va extrañar los múltiples autohomenajes a estas series. He de resaltar que me ha encantado el giro final en el que, con respecto a La Ira de Khan, se invierten los roles de Spock y Kirk.
Por ponerle una pega, diré que el abuso de los destellos que el utiliza para imprimir un carácter de realismo, me parece bastante cansino. Esta palabra no es mía, no suelo utilizarla, se me ha colado, no se por qué...pero es la que mas se ajusta a poner en cada plano un destello o fallo de iluminación artificialmente creado por ordenador.
 Los efectos especiales son simplemente fabulosos, creados por la sempiterna ILM dejarán a mas de uno boquiabiertos, sobre todo en el accidente final. Hay que tener en cuenta de que no es nada fácil hacer una película como esta donde las naves deben ser retrofuturistas y casar perfectamente con la estética de la memorable saga espacial. Sin duda industrial light and magic lo ha vuelto a conseguir.
 Todos los actores vuelven a estar geniales, mucho mas cómodos ya en sus papeles. Echo de menos alguna escena de acción de Sulu (John Cho), sin duda el actor mas desaprovechado de la saga, dada su bis cómica que no encaja en la seriedad del personaje que le ha tocado interpretar.
 Benedict Cumberbatch, Khan, no necesita lucir el pecho descubierto de Montalbán en Star trek 2, no le hace falta. Su presencia ante la cámara, su porte su no pestañear mientras mata Klingons (salen brevemente) a diestro y siniestro, simplemente os pondrá los pelos de punta.
 MI NOTA ES UN 9, llegaría al 10 si viéramos en algún momento a la tripulación de Khan, ya que esta es su verdadero motor de empuje. Se le llena la boca durante todo el metraje hablando de ellos, pero no asoman delante de la cámara. En este punto sin duda la original supera al reboot.