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martes, 3 de septiembre de 2013

La crítica: JOBS

Siguiendo mi línea poco ortodoxa, empezaré diciendo que Jobs es una mala película, con un presupuesto de telefilm, que consigue precisamente eso, ser una especie de versión cara de la fantástica  Piratas de Silicon Valley.
Joshua  Michael Stern (Swing Vote, The contractor), es el responsable de este desaguisado. También es cierto que la premura del estreno para adelantarse a la versión de Aaron Sorkin ha jugado en contra del producto final. 
Entonces ¿merece la pena ver Jobs? Definitivamente sí. Yo que me he tragado todas las keynotes de Jobs os diré que el trabajo de Ashton Kutcher es simplemente genial. Se ha mimetizado con la persona hasta el punto de que no es solo un mero parecido físico, es el timbre de voz, las pausas, el ritmo, la cadencia. Kutcher es Jobs y no una parodia del SNL. 
 La relación con Wozniak ha sido relegada a un segundo plano, donde el actor elegido para encarnar a The Woz, se ha llevado la peor parte. 
Dermort Mulroney interpreta al ejecutivo que les da el primer empujón para que apple despegue. James Woods tiene un papel casi testimonial así como Mathew Modine. Total, los personajes quedan totalmente desdibujados a excepción de Jobs. Un montaje desordenado y enmarañado ayudan a que la película fracase. 
 La relación con Bill Gates y Microsoft es inexistente, quedando débilmente reflejada en una escena donde se ve el enfado con un ejecutivo en una llamada telefónica. No salen los nombres de Gates ni Windows por ningún lado, probablemente por cuestiones legales. Solo un tímido logo de Microsoft.
 En definitiva: buen trabajo del actor principal, pesimo del coprotagonista y discreto por parte de Mulroney y Modine. Mala dirección, montaje y guión. 
5 sobre 10. Por el esfuerzo de Kutcher.