Google+ Followers

jueves, 3 de octubre de 2013

La crítica: RUSH

El niño Ron Howard (happy days) se hizo hombre, y con la pérdida de pelo, fue perdiendo también su inocencia. Paso a paso, tras  Apollo XIII y la saga de adaptaciones de Dan Brown, ha ido creciendo como director comercial para el disfrute del gran público, consiguiendo en cada uno de sus proyectos dejar obras comerciales algo impersonales. Todos hechamos de menos algo mas de riesgo a la hora de narrar sus películas.
 Rush es junto a Cinderella Man su proyecto mas personal. Este no es un film sobre fórmula uno, es una metáfora sobre la rivalidad entre estrellas, es la fábula de La Hormiga y la Cigarra. 
 Daniel Brühl es la hormiga (Niki Lauda): es trabajador, listo, ahorrador, y muy técnico.  
Chris Hemsworth es la cigarra (James Hunt): es guapo, mujeriego, un triunfador nato. 
 Las carreras de ambos van en paralelo. Mientras uno gana siempre por su dedicación, el otro lo suele hacer por sus arriesgadas maniobras. 
 Entre los dos hay un respeto mutuo durante todo el metraje, siendo los momentos de inteligentes insultos los mas cómocos del film. 
 La parte dramática viene del grave accidente que sufrió Niki Lauda en una competición que jamás debió celebrarse. Mención especial al fantástico maquillaje de Brühl que recrea cada una de las cicatrices de Lauda. 
 Esta es una película comercial donde vuelve a destacar sobre todo la minuciosidad con la que se recrean hechos reales pasados, hasta el punto de que rápidamente uno se olvida de que hay miles de efectos especiales dedicados para conseguir la maravillosa esperiencia inmersiva que suponen los 100 minutos del metraje. 
 Los actores están simplemente geniales. Hemsworth es todo carisma y Brühl debería llevarse un oscar por su magnífica recreación del uraño Lauda. 
 Howard sigue estando en plena forma, aunque sigo pensando que no estaría mal que de vez en cuando ensuciara un poco su fotografía u oscureciera  algún que otro plano en los momentos de mas tensión dialéctica. 
 Con todo ello le otorgo un 8. No es rocky, pero la disfrutarán los amantes del cine así como los segudores de la fórmula 1.