Google+ Followers

sábado, 30 de noviembre de 2013

La crítica: LOS JUEGOS DEL HAMBRE (EN LLAMAS).






Gary Ross (Seabiscuit) ha sido sustituido en esta secuela por Francis Lawrence (Constantine, I am legend) ¿hemos salido ganando con el cambio? sí y no.
 La película ha ganado en comercialidad y drama, pero ha perdido en preciosismo clásico hollywoodiense y plausibilidad.
 Me explico, lo mejor de Gary Ross es que no olvidó en ningún momento que Los juegos del hambre eran un entretenimiento televisivo para un pueblo pobre futurista, y así nos mostraba las cámaras y la realización televisiva, así como las reacciones de los habitantes del distrito donde iban muriendo cada uno de los tributos (participantes). Esto Lawrence se lo pasa por el arco del forro (híbrido entre arco del triunfo y escroto).
  En cuanto al preciosismo, Ross tomó como referencia las fotos tomadas en los campos de concentración nazis de la segunda guerra mundial, y las reprodujo en la pobreza de los futuros pueblerinos habitantes de la tierra. Estas irónicas imágenes se han perdido en la secuela.
 Todos los actores de la primera repite, e incluso hay nuevas incorporaciones, como la de mi admirado Philip Seymour Hoffman. Este gran actor interpreta a una especie de sustituto de Wes Bentley. Bentley estaba perfecto en su papel, pero Hoffman se limita a coger las perras y no hacer mucho ruido, algo así como "me lo llevo muerto". Nada cómodo en su personaje parece en cada plano que se pregunta ¿Qué coño hago ya en esta mierda?
 Lo bueno, lo mismo de la primera la Jenny, simplemente perfecta, atlética tierna y fuerte al mismo tiempo. Sin duda lo mejor de la película. Muy de cerca le sigue Josh Hutcherson, a la altura de Lawrence en todo momento, en mas de una escena me sorprendí a mi mismo pensando "joder que bueno es este tío, es un gran actor".
 Luego está Liam Hemsworth que pasaba por allí, recogió el talón y siguió su camino si levantar polvo. Perfecta de nuevo Elizabeth Banks e hilarante y genial Woody Harrelson con su imposible peluca.
 Donal Sutherland vuelve a ser el malo, siempre impecable.
 Esta peli es una apuesta mas arriesgada que la primera, se toma muy en serio el presentar a los personajes, con mas fortuna en unos que con otros, como es el caso de Jeffrey Wright, que está altamente desaprovechado. Pero falla mucho en darle autenticidad a la propuesta.
 El otro director se preocupó mas de mostrar a los juegos como una especie de revisión de Perseguido (The Running man) y Lawrence o el montador entregan un producto satisfactorio en cuanto a la acción, pero altamente ridículo en cuanto a mostrar la opulencia de los ricos habitantes del futuro. Habiendo un claro desequilibrio entre lo realista de los pobres y lo estereotipado y falso de los ricos.
 Por todo ello le poco un 6. Un producto insatisfactorio en su conjunto, que ni siquiera unos buenos protagonistas logran salvar.