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miércoles, 7 de enero de 2015

La crítica: Noche en el museo 3

A estas alturas a nadie se le puede esconder que soy el mayor fan de Ben Stiller del universo (y mas acá). Y también de esta saga donde empezó con buen pie para rebajar un poco el producto final en la segunda (por mucho que Jonah Hill e Amy Adams pusieron de su parte).
 La segunda acababa con un flirteo de Stiller con una Amy Adams de carne y hueso este hecho se obvia por completo en esta tercera entrega.
¿De qué va? Pues mas de lo mismo. La tabla está en peligro y por ende también lo están las figuras del museo donde Stiller es ahora jefe de seguridad.Por ello tendrán que viajar a Inglaterra donde se encuentran las figuras egípcias originarias del ancestral ipad.
 ¿Qué es lo novedoso? Pued, el hijo de Stiller es ahora un adolescente y la relación paternofilial queda desdibujada en un segundo plano, donde lo importante sigue siendo la acción, el humor y los efectos especiales. La otra novedad es un Lancelot con peluca larga y raya del pelo cambiante (ahora al centro, luego a un lado) interpretado con solvencia por el británico Dan Stevens.
  Aunque sin duda el mayor descubrimiento es un nuevo troglodita llamado Laa interpretado por el propio Stiller. Hilarante las situaciones que provoca con su otro yo y con la nueva vigilanta del museo Rebel Wilson, la Jonah Hill de la función. Genial como siempre. 
El director vuelve a ser Shawn Levy, y por ello hay un cameo de Hugh Jackman (amigo personal del director) donde si no te ríes, tranquilo, no pasa nada, es que estás muerto y por eso ni sientes ni padeces. 
El producto final es mas de lo mismo pero con la intención de renovar la saga Stiller pasa el testigo a Rebel Wilson. Una gran elección. 
Debo confesar que ver de nuevo a Robin Wiiliams me produjo sensaciones contradictorias. Me sigue haciendo gracia, pero que esté muerto no me lo hace en absoluto. 
8'5 una buena pop corn movie.