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sábado, 21 de febrero de 2015

La crítica: EL FRANCOTIRADOR

  



Clint Eastwood es un gran director, eso no es opinable.
En esta película nos cuenta la historia de Chris Kyle y elige para personificarlo a Bradley Cooper. Sienna Miller se encarga de interpretar a su esposa. 
Una breve sinopsis: un niño tejano crece con su padre que le enseña a disparar. Fracasada su carrera de cowboy entra en los Seals con 30 años. Pronto destaca en el tiro y es destinado a Irak. Allí conócera a su némesis, otro francitirador tan o mas bueno que él. 
Clint Eastwood huye del fascismo de "el sargento de hierro" y nos mete de cabeza en la vida de Kyle. Desde niño criado para ser un patriota. No esperéis el estandar de las balas ardientes que instauró Spielberg en "Salvar al soldado Ryan". Eastwood se aleja de los efectismos visuales y se acerca mas a la crudeza mostrada por Peter Berg en " The lone survivor". La película es fuerte sin ser gore. No se recree en la violencia. La muestra tal y como es. Quizá lo peor de esta historia es que los iraquíes son malos malísimos. No existe ni una sola concesión a los motivos que llevan a un pueblo a defenderse de esta manera de la invasión de los soldados norteamericanos. Es lo único que le reprocho al director. Ni los malos son tan malos ni los buenos son tan buenos. 
Sienna Miller crece como actriz con este  papel haciendo que sintamos cómo se siente la esposa de un militar destinado en zona de guerra. Además ella tenía claro desde el principio que si se casaba con él lo pasaría fatal, aún así lo hizo y pasó casi tantas penurias como su marido. 
Bradley Cooper. Mas allá de los 25 kg ganados para encarnar a Kyle tenemos a un tipo que nos hace olvidar su sonrisa profident para ponerse el traje de un tejano patriota que no consigue desconectar de su vida militar cuando se incorporaba su vida civil. Además no puede soportar que mientras hay soldados muriendo las noticias no hablan de ello. Conciliar la vida civil con la militar es un problema que soportan los soldados pero sobre todo sus familias. Cooper muestra perfectamente el dolor y la ausencia mental el descoloque total que le hace pasar por su propia vida como si de un fantasma se tratase. 
Otra faceta reseñable es la obsesión por eliminar a su némesis iraquí que uno a uno va acabando con  sus compañeros sin que el consiga acercarse lo suficiente. El otro francotirador siempre va un paso por delante. 
Mi nota es un nueve. Gran dirección e interpretación. Le quito un punto por no ocuparse en ningún momento del punto de vista del país invadido.