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jueves, 20 de agosto de 2015

La crítica: OPERACIÓN U.N.C.L.E.

Guy Ritchie es el niño mimado de Warner tras el éxito de Sherlock Holmes. 
The man from united network command for law and enforcement (uncle) fue una exitosa serie de los 60 nacida tras la estela del éxito de James Bond.  Sus protagonistas Robert Vaughn (Napoleon Solo) y David McCallum (Illya Kuryakin).  
Dos agentes de la cia y el kgb respectivamente que colaboran juntos en plena guerra fría en misiones de intereses comunes entre usa y urss. 
Al igual que la versión cinematográfica de Starsky y Hutch esta cinta es el capítulo cero. O sea que es una historia de origen. Ahí se acaban las comparaciones con la parodia de Starsky y Hutch dirigida por Todd Phillips. Guy Ritchie se lo ha tomado en serio. 
No ha querido actualizar el marco temporal donde suceden los hechos. Muy al contrario se sirve de el para homenajear todas las películas e iconos cinematográficos con los que creció. 
Henry Cavill es Napoleon Solo. El actor británico vuelve a desempolvar su acento norteamericano, para interpretar esta vez a un agente de la cia. Ritchie hace que olvidemos rápidamente a Superman y nos encontremos a Bond. No solo su imagen, sino su aura, su magnetismo con las chicas y sobre todo su encanto natural los que dotan al personaje de los pequeños matices necesarios para conponer un Bourne de los 60. Un Bond clásico, un Napoleon Solo que mejora el original de Vaughn. 
Armie Hammer es el americano elegido por Guy Ritchie para dar vida al ruso del kgb Illya. A la altura de Cavill tiene un rol distinto. Es un psicópata con verdaderos problemas para controlar su genio. El director lo utiliza en varias ocasiones para representar la imagen de Steve McQueen en La gran evasión. Un gran papel para un valor en alza. 
Alicia Vikander es Gaby. Una agente doble que se convierte en la viva imagen de Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes. Solo estéticamente. Su persanaje es un rol tan importante como el de los protagonistas masculinos. 
Hugh Grant tiene un papel secundario. Simpático y afable acabará siendo vital en el último acto de la cinta. 
La música, la ambientación, la ropa. Son personajes protagonistas también que contribuyen a elevar el tono general de la película a niveles de obra maestra. 
Pero lo mejor es la combinación de un guión plagado de chistes, aciertos escénicos y un gusto por la planificación de complejas escenas de acción que en ocasiones te hace preguntarte ¿se ha de acabar este orgasmo? Quiero ver ya la secuela. 
Mucho me temo que esta rareza cinéfila no va a ser para las masas, pero creanme si os digo que Guy Ritchie es el nuevo Tarantino y lo que ha hecho y lo que hará se estudiará en las escuelas de cine, porque nada es casual, todo está escrito y vosotros y yo le veremos alzar pronto la dorada estatuilla con nombre de Oscar. 
A...si...la nota...DIEZ