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viernes, 18 de diciembre de 2015

La crítica: Star Wars Episodio VII el despertar de la fuerza


JJ Abrams siempre fue fan de Star Wars y nunca de Star Trek, pero por lazos del destino el reboot de Star Trek cayó en sus manos. Hizo un trabajo impecable en dos entregas y renunció a dirigir la tercera cuando le ofrecieron este episodio 7. Pero no fue una decisión inmediata. Puso sus condiciones. Un control total sobre el producto final, cambiar a los guionistasy olvidarse  del borrador que había entregado George Lucas. Disney le dio el si quiero y ambos se han casado, no solo para dirigir esta sino también producir las otras dos y los spin offs que se preparan. 
El episodio VII es una película densa. Te invita, casi te obliga a volverla a ver varias veces. 

Conflictos universales. Un padre, un hijo. Una secta. Que bien podrían sustituirse por la droga, o por una hermana a la que no te dejan ver.
En este caso el padre trata por todos los medios de salvar al hijo. ¿Se podría decir por ello que se está rebajando? Para nada. Un medio para un fin. Que el orgullo nunca te nuble el camino hacia la meta. La clave siempre está en la negociación. Para ir  un paso por delante siempre implica que hay que dar el primer paso y por desgracia hay épocas que o las vives en su momento o las pierdes para siempre.
JJ ha rodado en celuloide de 70 mm y se nota. La fotografía no es tan limpia ni render como los episodios 1, 2 y 3. Vuelve a tener la apariencia de space  western que tuvo la primera trilogía
Sin duda es una película realmente parecida al episodio 4 pero mas oscura y con un final abierto como en el Imperio contraaca. Nada de entrega de trofeos finales.
A JJ le ha pasado lo mismo que a Bryan Singer con Superman Returns. Ambos aman tanto la película original que rinden homenaje a cada plano. Los aciertos de Abrams son precisamente mas visibles cuando se separa de la plantilla y utiliza su fuerza. El corazón. El sentimiento. Nunca una película de star wars despertó tantas emociones en el interior de este taxista como en las escenas dramáticas de este episodio VII. 
Aquí los golpes duelen y no solo los del sablelaser (que también). 
Nadie podrá estar impasible ante los conflictos presentados pues aunque no todos somos padres, si que somos hijos.   
JJ no ha podido renunciar a Greg Grunberg, actor fetiche que le da suerte y que mete en todos y cada una de sus películas. 
Pero no es el único guiño. La iniciativa Dharma se encuentra en el hombro de los oficiales de la primera orden. 
Este director no pone ni una transición 
horizontal lucasiana, pero al mismo tiempo renuncia a su estilo propio al no incluir sus destellos en la lente ni su incómodo plano inclinado. 
La película se ha estrenado también en 3d. No es el mejor 3d que he visto y aún así lo voy a justificar por dos motivos:
1.-Los x-wings y el halcón milenario en vuelos rasantes. 
2.-La pelea final en un paisaje nevado. 
Me daréis la razón. 
La música es de John Williams pero en las partes dramáticas huele y mucho a su compositor de cabecera Michael Giacchino (intuyo una colaboración no acreditada). 
Los actores:
Harrison Ford sigue comiéndose la película. El carisma y la presencia que rezuma embriaga a toda la audiencia de nostálgica testosterona tan varonil como descarada. 
Peter Meyhew sigue siendo Chewbacca. Nunca este personaje lució mejor como contrapunto cómico de Han Solo. Simplemente genial. 
Carrie Fisher (la mitad de ella) tiene un papel casi testimonial. Hace lo que puefe con lo que le dan pero es casi un cameo. Una pena. No hay equilibrio proporcional entre el tiempo que Solo y Leia aparecen en pantalla. 
Daisy Ridley. Es Rey. Este es el personaje al que alude el tírulo. Ojo porque es un híbrido perfecto de Luke, Leia y Han. No lo tenía fácil pero lo borda. Un diez para ella. 
John Boyega es Finn. Al fin un protagonista afroamericano en Star Wars este nuevo Denzel Washington es gracioso, atractivo cobarde y valiente cuando no le queda mas remedio. En suma, es humano. Otro diez para el. Gran elección. 
Adam Driver es Kylo Ren. Nuevo discípulo Sith. Muchos se preguntarán ¿por qué lleva casco y máscara si no necesita respirador? Pues la escena en que admira el casco de Vader te explica subliminalnente que es en homenaje a su adimirado lord Sith. Sin duda con el reparto dieron en el clavo. La presencia de Driver es asfixiante en la pantalla. Físicamente debora el plano. 
Quería tomarme unos días para tomar distancia pero he sentido la llamada de la fuerza en mí (o quizás el lado oscuro)
Pero el casoes que necesitaba expresar  lo que sentí al ver esta película. 
Mi nota es un 9,5 porque el guión está algo desequilibrado en favor de Ford y en detrimento de unos testimoniales Carrie Fisher y Mark Hamill.