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martes, 13 de septiembre de 2016

La crítica: JUEGO DE ARMAS

Todd Phillips (Resacón en Las Vegas) se pone serio. Disfraza de comedia la disparatada historia real de dos veinteañeros que vendieron armas al ejército americano y al afgano, o sea, a los dos bandos.

Estamos ante el "Goodfellas" de siglo 21. ¿Sobre qué pilares se sustenta esta película? Tres patas tiene este taburete. Jonah Hill, Miles Teller, y el actor fetiche de Phillips, Bradley Cooper.

Miles Teller interpreta a un joven que malvive con Ana de Armas, haciendo masajes a viejos millonarios en Florida, se reencuentra con su amigo de la niñez, interpretado por el inconmesurable Hill, que se dedica a traficar con armas.

 Podría ser una pop corn movie al uso pero no, todo lo contrario. Todd Phillips le escribe un poema de amor a Scorsese y se marca una fucking masterpiece que bordea el plagio a Goodfellas, pero que rápidamente se reconduce por si misma y añade giros, como la aparición del traficante Bradley Cooper, que te devuelven al mundo real.

 No dejéis de verla, El hilo conductor es Miles Teller, pero el pegamento que mantiene unidas las patas a la base es Jonah Hill, que risa mas peculiar, que manera de comerse todos los planos, eclipsa al Teller de Whiplash y al mismísimo  Bradley Cooper.
Ojo a los secundarios Kevin Pollak (Algunos hombres buenos) y a la Cubana Ana de Armas (El internado, Hispania).
La nota: un 9, no tiene el 10 por lo mismo que Inception (la oda de Nolan a Bond) no lo tuvo. Me refiero a que está bien que hagas una película en homenaje a tu cine favorito, pero a veces debes aportar  mucho mas de tu estilo propio.