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jueves, 20 de abril de 2017

La crítica: ÓRBITA 9

Una breve sinopsis. Clara Lago se toma unas vacaciones espaciales sin Dani Rovira y se le rompe la nave, llama al técnico y viene Whisperer-man (Álex González) a arreglarla, y no solo arregla la nave con su herramienta...
Pues este argumento pseudo pornográfico da pie una de las películas mas serias de la ciencia ficción española. De padre libanés y madre española Hatem Kraiche debuta en el largo con esta Órbita nueve que también escribe.
Es una película con claras aspiraciones internacionales, no solo por su variopinto reparto, sino también por los exteriores y la calidad del producto final.
Kraiche firma y filma un guión bastante previsible pero al mismo tiempo es un soplo, una bocanada de aire fresco en un cine español que no suele apostar por la ciencia ficción por razones de presupuesto. Felicito desde aquí a Hatem (sé que el valora mi opinión) por el trabajo realizado.
A favor: un guión previsible pero resultón. La elección de Belén Rueda como secundaria de excepción. Una atmósfera plausible rica en matices. Una Clara Lago muy apartada aquí de su roles habituales, donde ahora sí, da el do de pecho, y se come la escena. Siendo el contraste de su preparación física para el papel en contraposición con la fragilidad que demuestra la personalidad del mismo, el mayor acierto del film.
En contra: Álex González. Whisperer-man ha vuelto. Este jóven actor tiene los mismos problemas que Miguel Ángel Silvestre. Un físico potente, una total inespresividad facial y sobre todo una voz apagada que hace que pidas a gritos unos subtítulos cada vez que habla.
Hecho mucho de menos el star system americano de los años 50. Donde los grandes estudios contrataban a jóvenes promesas y les enseñaban: canto, motricidad, baile y sobre todo dicción y declamación.
No se puede ser actor y hablar solo con la garganta. Tu voz debe salir del diafragma y del tórax ( la caja de resonancia). Si a eso le añades la nula dicción del protagonista, donde las oes no son cerradas y las consonantes se apagan como una vela entre dos puertas abiertas...tenemos una película cuya continuidad argumental queda rota cada vez que su protagonista abre la boca.
Con todo ello esta Órbita 9 merece un 7. Ánimo Hatem, ole tus huevos, quiero decir, bien por tu hombría demostrada al romper tabúes sobre la ciencia ficción y el cine español.